Un poco de una historia.

Nunca titubeo tanto antes de escribir una carta, de hecho he escrito cartas para terceras personas por solicitud de mis amigas y lo hago con tal facilidad que me asombra, pero en esta ocasión realmente me es difícil hacerla, hay tantas cosas que deseo expresar, la integrante es el “COMO”, así es y aquí inicio, intentado plasmar realmente mi sentir, eso que nunca que te digo verbalmente, lo que pienso cuando recibo tus notas, tus mail, tus mensaje a mi celular o cuando me impresionan unas hermosas flores sobre mi escritorio.
Un suspiro y continuo avanzando, me detengo y pienso si te enviaré esta carta, creo que es lo que debo de hacer, pero eso lo decidiré después cuando haya concluido.
Voy por el principio, llegaste a la empresa donde yo trabajo, nadie se tomo la molestia de presentarnos, a decir verdad no se en que mes, ni año ingresaste, realmente no recuerdo cuando te abordé por primera vez, mis memorias se remotan a esa entrevista que te negabas a hacer por cuestiones meramente personales, después de eso empecé a conocerte a compartir contigo, tus historias, tus molestias, tus desamores, tus acosos con esa mujer que te ocasionaba una cara de susto y a mi me divertía bastante.
Por broma te pase una foto divertida, realmente sexy, no tenia ningún motivo, solo te la pase y también te compartí un poco de mí a través de mi blog, aunque ese espacio en un principio fue creado meramente para desahogar mis frustraciones y tristezas, después se fue enriqueciendo de momentos agradables, interesantes y a sido como mi medio de autoanálisis, ahí escribo lo que siento y como lo siento, realmente la escritura es mi mejor medio para liberarme de cualquier tensión.
Al tiempo escucho comentarios que te sientes atraído por mí, respondo juguetona “Obvio quien no se va a fijar en mí”, y río tomándolo a broma.
Me compartías tus vivencias, siempre me agradó esa forma que tienes para contar los hechos, es divertida.
Después te enojaste, no me hablabas, te reconciliaste conmigo, en uno de tus lugares favoritos mientras te tomabas una cerveza y me diste un beso de amigos, que raro estuvo eso. Si el primer beso.
Coincidimos en una fiesta mexicana, donde me pediste un beso, según tu para que te dejará de molestar tu ex, ya que comentaste que estaba en el mismo bar, y se dio el segundo beso, después me entere que tu historia para obtener el beso había sido falsa y me moleste, no se si te lo exprese, pero me sentí utilizada y lo tome como un abuso de confianza de tu parte y me dije “eso te pasa por tomar con gente que no conoces bien”, a la mañana siguiente tenia una cruda moral increíble, no me acordaba de ciertos momentos, me daba tanta pena y me preocupaban los comentarios, pero ya estaba hecho, así que no había vuelta de hoja y al toro hay que agarrarlo de frente y por los cuernos, paso esa situación, lo tomé como parte de la borrachera y traté de que se perdiera junto con mi sueño y despertar libre de culpa, si es que había culpa.
Continuamos conociéndonos, después se da realmente el primer beso, ese tan anhelado por lo dos, lo disfrute, el sentir tus labios, tus brazos, tu cuerpo junto al mío, me hizo realmente vibrar, por lo que salí huyendo, con la convicción de alejarme de ti, ya que representabas una amenaza para mi relación, sin embargo continúe en el estira y afloja, jugando con fuego, alejándome abruptamente y de pronto aparecía ante ti sin previo aviso, creo que siempre has cuestionado eso, pero tu eras el causante de que yo apareciera y deseara verte, si tú, con tus mail, con tus mensajes, con tus detalles me obligabas a regresar, a desear tus labios, tus brazos, tu calor. Pero al final de los encuentros en su mayoría salía huyendo.
Parezco la novia fugitiva, jajaja, en realidad me sentía tan bien a tu lado que tenia miedo de perder el control de mi misma, de hacerte daño y lastimarme.
Cuando leo tus mail, tus mensajes, tus notas me trasportan a un paisaje lleno de color, relajado, donde me siento plenamente amada y deseada. Me haces sentir una mujer encantadora y maravillosa, aunque se que soy todo lo que me haces sentir, también se que tengo mi lado obscuro y que soy un poco fría, calculadora y manipuladora.
Nunca te he pedido que me esperes y jamás lo haría, realmente TE QUIERO y me duele tanto que puedas sufrir a causa de mis indecisiones, no estoy es posición de ofrecerte nada, solo mi amistad.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home