No callar...
Hoy un día agradable por varios motivos, ya repararon me cochecin, todo controlado en el trabajo, hasta me di el lujo de comerme un raspado con mucho dulce.
Hable contigo por fin me atreví a decirte sobre al paquete, no lo había hecho antes porque sentía que no me correspondía meterme en tus decisiones, y es así, sin embargo no podía dejar que hicieras una tontería, me sentí liberada y creí que había hecho bien.
Pero en menos de dos horas todo se derrumbo… Alguien sin motivo se había enterado y le había hecho saber a la persona sobre el “paquete”, me sentí muy culpable, creo que perdí mucho tiempo, no debió haber sido así.. Realmente no lo deseaba así.

A ambos los aprecio y aunque de alguna manera no tengo nada que ver en este enrrollo, el hecho de haber ocultado algo me convierte en cómplice, en desleal...
Me repito a cada segundo ¿Porque espere tanto tiempo?, ¿Porque deje el paquete en la oficina?, son tantos cuestionamientos que me entristecen.
He aprendido una gran lección, NO CALLAR, no más, sino, puede llegar a ser demasiado tarde.




